Mejora de Moody’s: sube la nota pero la calle no lo siente
La mejora de Moody’s le dio otro respaldo financiero al Gobierno, pero dejó al descubierto la brecha entre los números macro y el bolsillo. La agencia subió la calificación de la deuda soberana argentina de Caa1 a B3, con perspectiva positiva, y se convirtió en la tercera calificadora de peso que mejora la nota del país en lo que va del año, alineándose con Fitch y S&P.
Por qué llegó la mejora de Moody’s
Las calificadoras miran la capacidad de pago y el riesgo de default. En el caso argentino, pesaron el superávit fiscal, la acumulación de reservas del Banco Central y el proceso de desinflación. Para el economista Camilo Tiscornia (C&T), la agencia «le pone una nota al Gobierno como deudor» y ponderó sectores que pueden aportar divisas, como energía y minería. Alejandro Giacoia (EconViews) sumó que el programa financiero 2026-2027 de Luis Caputo resultó «razonable» y acercó al país a financiarse de nuevo en el exterior.
La actividad no acompaña
El problema es el contraste. La misma semana se conoció que la actividad económica cayó 0,5% en mayo en términos mensuales, el segundo retroceso consecutivo, justo cuando Caputo había prometido el inicio de los «mejores 18 meses». El viceministro José Luis Daza habló de «brotes verdes» y dijo que «ser pobre es una tragedia, pero evitamos una catástrofe», una frase que remite a la era Macri. Claudio Caprarulo (Analytica) advirtió por los sectores rezagados, clave para la recaudación, y recordó que el resultado fiscal de junio quedó por debajo de la meta con el FMI.
¿Cuánto falta para que la mejora de Moody’s se sienta en el consumo y en la calle?
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Fuente: Infobae