Salideras bancarias: las escuchas de la banda del Pollo
Las salideras bancarias en la city porteña tienen nombre propio: «la banda del Pollo», una organización que asombró a los investigadores por su despliegue con bicicleta, monopatín, autos y motos. Cayó por el análisis de cámaras, el cruce de datos de vehículos y, sobre todo, por las escuchas de sus propias conversaciones.
Cómo operaban las salideras bancarias
La causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional N°32, de Leonel Gómez Barbella, y del Juzgado N°4, de Martín Yadarola. Según la División Robo Organizado de la Policía Federal, la banda seleccionaba víctimas, hacía seguimientos y coordinaba cada etapa por WhatsApp con códigos encriptados: «se está cocinando», «el paquete», «lo pinchamos» o «vamos a cazarlo». Uno de los diálogos interceptados fue tajante: «Nosotros atacamos cuando lleguen a la casa».
Quiénes son los apuntados
El supuesto líder es Román Ezequiel Borelli, que dijo trabajar en una empresa de sepelios, y Óscar «El Viejo» Bullones, un vendedor de autos acusado de proveer los vehículos desde una concesionaria de Caseros. En las charlas se mencionan sumas de entre ocho y diez millones de pesos y una camioneta Amarok blanca registrada en varios golpes. También aparecen alias como «Gargamel», «El Enano» y «Mini Mini». En un mensaje, Borelli admitió que quería «vender unas cosas que nos choreamos hace un ratito», y su interlocutor lo frenó: «No digas nada por acá, gato». Esa advertencia llegó tarde: el expediente, con ocho imputados, está a punto de elevarse a juicio de forma parcial.
¿Sentís que las salideras volvieron a ser un problema serio en el microcentro? Dejanos tu mirada.
Fuente: Infobae