Impuesto a los combustibles: la suba llega en octubre
El impuesto a los combustibles quedó en el centro de la agenda económica: el Gobierno decidió postergar hasta octubre el tramo pendiente de actualización de los gravámenes que pesan sobre la nafta y el gasoil, con el objetivo explícito de no sumar presión a la inflación en el corto plazo.
La medida no borra la suba, la corre en el calendario. El aumento del impuesto a los combustibles arrastra actualizaciones acumuladas de años anteriores que el Ejecutivo venía aplicando de a poco. En agosto se oficializó apenas un tramo parcial y el saldo restante empezará a regir para los hechos imponibles a partir de octubre.
Impuesto a los combustibles: qué se aplicó y qué falta
La suba parcial de agosto incluyó un incremento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) de $10,572 por litro para las naftas y de $9,511 por litro para el gasoil, con un tratamiento diferencial en la Patagonia. También se movió el tributo al dióxido de carbono. El resto quedó en pausa.
Para el bolsillo, el punto clave es cómo se traslada al surtidor. El impacto sobre el precio final depende de la decisión de las petroleras: YPF viene aplicando una estrategia de amortiguación para absorber la volatilidad internacional y evitar saltos bruscos. Esa contención no es infinita.
Con octubre a la vuelta de la esquina, el interrogante es cuánto de ese tramo pendiente terminará en el precio de la nafta. Un aumento fuerte justo antes del cierre del año recalienta la discusión de precios. ¿Cómo creés que impactará en tu próxima carga?
Fuentes: Infobae, Diario Río Negro.