Empleo formal: la caída no se frena pese a la macro
El empleo formal es el flanco más incómodo de la economía. Pese a la fuerte baja de la inflación y al ordenamiento de algunas variables, el trabajo registrado del sector privado sigue cayendo mes a mes, sin freno a la vista. Los números son elocuentes: se pasó de 6.372.692 asalariados privados registrados en noviembre de 2023 a 6.126.380 en junio de 2026, una pérdida que ya se equipara a la del arranque de la gestión.
Un empleo formal que no repunta
La estabilización macro no se trasladó de la misma manera a todos los sectores. La economía muestra una fuerte heterogeneidad: energía, minería, agro y algunos servicios crecen por encima del promedio, mientras la industria y el comercio tradicional siguen en caída y no logran recuperarse.
Motores que alcanzan para poco
Con Vaca Muerta, la minería y el campo se puede crecer alrededor de 1,5% del PBI, pero el resto de la actividad permanece estancado. En ese esquema, los salarios muestran comportamientos dispares y una parte del empleo migra hacia formas más precarias. La foto deja una economía de dos velocidades: sectores dinámicos que exportan y traccionan divisas, y un mercado laboral formal que se achica y todavía no encuentra piso.
La pregunta de fondo: ¿puede haber recuperación real sin que el empleo formal vuelva a crecer? Contanos tu experiencia en los comentarios.