Inflación de alimentos: se recalienta a fin de mes
La inflación de alimentos volvió a encenderse en la recta final de septiembre y le agrega presión a un Gobierno que ya venía golpeado por los datos de actividad y pobreza. Según un relevamiento de la consultora LCG, los precios de alimentos y bebidas subieron 1,7% en la cuarta semana del mes y acumulan un alza de 2,7% en las últimas cuatro semanas, con «un incremento importante en la cantidad de productos con aumento».
El dato preocupa porque el 1,7% de agosto ya lucía como un piso difícil de perforar. El mejor escenario que manejan los analistas es que el índice fluctúe entre 1,7% y 2% hasta fin de año. Y hay un factor extra en el horizonte: la suba de naftas que estaría definiendo YPF, que impacta de forma directa en el índice y arrastra a sectores como el transporte y la logística.
La inflación de alimentos, en un cierre de trimestre complicado
El repunte de precios no viene solo. El riesgo país se ubicó en 578 puntos básicos, cerca de los 600 y en niveles de fines del año pasado. Ese escalón obligó al Tesoro a salir por tercera vez a refinanciar deuda sin colocar nuevos títulos en dólares, con una operatoria prevista para el próximo lunes. El equipo económico no quiere convalidar tasas por encima del 10% y se conforma con emisiones en pesos.
A ese cuadro se suma un Banco Central que redujo al mínimo la compra diaria de divisas: el promedio de septiembre quedó por debajo de los 10 millones de dólares diarios. Con la actividad en caída del 2,9% en julio y la pobreza en 32,3%, el Gobierno afronta el último trimestre del año con más incertidumbre que buenas noticias.
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