Marcha universitaria: represión y gases en el Congreso
La marcha universitaria en defensa de la educación pública terminó con una fuerte represión frente al Congreso. Estudiantes, docentes y trabajadores se movilizaron hacia Plaza del Congreso y, cerca de las 16, las fuerzas de seguridad dispararon gases lacrimógenos y agua a presión desde dos hidrantes tras un incidente con unas ocho personas encapuchadas. La represión se extendió por más de dos horas, con gases y balas de goma.
Qué dejó la marcha universitaria
El saldo fue duro. La Comisión Provincial por la Memoria contabilizó 550 manifestantes afectados por los gases. Una mujer recibió el impacto de una granada en la cabeza y un camarógrafo de C5N fue golpeado en el rostro. Desde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad informaron seis detenciones, aunque —según el relato— ninguno de los encapuchados fue detenido. A la protesta se sumaron científicos, jubilados, personas con discapacidad y trabajadores de la salud.
El reclamo de fondo y las repercusiones
La movilización exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en octubre de 2025 y reconfirmada pese al veto presidencial, hoy en disputa judicial. La docente Valeria Luz Filgueira sostuvo que el incumplimiento «ataca no solo a la educación pública sino también el carácter de la democracia». La ministra Alejandra Monteoliva habló de intentos de «imponer el caos». Desde el oficialismo, Martín Menem fue tajante: «Destruyeron la calle. ¿Quién va a pagar eso? La gente se tiene que manifestar en las urnas».
El debate quedó abierto entre el derecho a protestar y el accionar policial.
¿Cómo viste el operativo de seguridad en la marcha? Dejá tu opinión.
Fuentes: Infobae (EFE) y Perfil.