Competitividad Financiera: el Gobierno retira el proyecto
La Ley de Competitividad Financiera volvió a poner al Gobierno a la defensiva: el oficialismo decidió retirar por completo el proyecto de la Cámara de Diputados para revisarlo, después de la polémica que estalló por uno de sus artículos. La marcha atrás llega en pleno intento del Ejecutivo por ordenar su agenda de reformas antes del cierre del período ordinario.
Qué destrabó la polémica por la competitividad financiera
El punto más resistido proponía cobrar Impuesto a las Ganancias sobre inversiones realizadas en el exterior, una redacción que los operadores leyeron como un golpe a los CEDEARs, los certificados que permiten comprar acciones de empresas extranjeras desde la plaza local. La sola difusión del texto encendió las alarmas en el mundo financiero, siempre sensible a cualquier señal que toque el bolsillo de los ahorristas.
Desde el equipo económico salieron a despegarse: sostuvieron que ese artículo era «un borrador viejo» que no reflejaba la versión final y que nunca fue la intención gravar ese tipo de operaciones. Aun así, el daño reputacional ya estaba hecho y el Gobierno optó por frenar todo el proyecto antes que discutir artículo por artículo bajo presión.
Qué buscaba el proyecto y qué viene ahora
La iniciativa apuntaba a reducir trámites, dar aire a las pymes y promover la competencia, en línea con el discurso desregulador de la gestión. El Ejecutivo adelantó que reescribirá el texto y lo reenviará depurado, sumándolo a la estrategia con la que busca no repetir tropiezos legislativos previos y llegar al recinto con los números atados.
La escena deja una enseñanza política: en un contexto de dólar tenso, cualquier palabra mal calibrada sobre impuestos a las inversiones se paga caro. ¿Logrará el Gobierno reconstruir la confianza del mercado con la nueva versión del proyecto?
Fuentes: Infobae | El Cronista.