Criaderos de perros: el proyecto de Reichardt que divide
La regulación de los criaderos de perros se transformó en un debate nacional a partir de un proyecto de la diputada de La Libertad Avanza Karen Reichardt. La iniciativa, identificada como 3401-D-2026, propone estándares federales mínimos para el funcionamiento de todos los establecimientos que alojan animales de compañía.
El texto alcanza a criaderos comerciales, refugios, hogares de tránsito y guarderías, y crea el Registro Nacional de Establecimientos de Animales de Compañía (RNEAC), en el que todos deberían inscribirse de manera obligatoria antes de operar. Suma controles veterinarios y un régimen de sanciones por incumplimiento.
Por qué los refugios rechazan la regulación de criaderos de perros
El repudio llegó rápido desde proteccionistas, dueños de refugios y veterinarios. El principal cuestionamiento es que el proyecto equipara a los criaderos comerciales con los refugios y santuarios sin fines de lucro bajo un mismo marco regulatorio, sin distinguir la naturaleza de cada uno.
Los refugios advierten sobre el riesgo de desfinanciamiento y de un posible cierre: temen quedar asimilados a las exigencias burocráticas y de infraestructura propias de una empresa privada con fines de lucro. Para muchas organizaciones que sobreviven a pulmón, esos requisitos serían imposibles de cumplir.
Reichardt defiende la propuesta como un piso de bienestar animal, pero la polémica escaló también por su pasado: la criticaron por haber hecho desfiles con animales. El proyecto, por ahora, divide aguas dentro y fuera del Congreso.
¿Estás a favor de regular por igual a criaderos y refugios o creés que hay que diferenciarlos? Opiná en los comentarios.
Fuentes: Perfil | Sitio Andino