Impuesto a los combustibles: nueva suba desde septiembre
El impuesto a los combustibles arrancó septiembre con una nueva suba: desde el 1°, el Gobierno comenzó a aplicar los tramos del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono que venían postergándose mes a mes durante buena parte del año.
Según la actualización oficial, las naftas (súper y virgen) sumaron un incremento de $10,572 por litro en el ICL y de $0,648 por litro en el impuesto al CO2. El gasoil, en tanto, reflejó una suba de $9,511 por litro en el ICL —con un tratamiento diferencial patagónico de $5,150— y de $1,084 por litro en el gravamen al carbono.
Qué pasa con el precio final por el impuesto a los combustibles
El dato fino: estos montos corresponden al componente impositivo del precio en el surtidor, no al valor total. La decisión final sobre cuánto sale la nafta la toman las petroleras, con YPF como referencia del mercado, y depende también del precio internacional del crudo y de la política de precios dinámicos.
Un golpe más al bolsillo
La medida llega en un contexto donde la nafta súper ya venía aumentando por encima de la inflación en los últimos doce meses. Cada ajuste impositivo se traslada, tarde o temprano, al costo de moverse: transporte, logística y precios de góndola sienten el impacto.
Para el automovilista, la ecuación es simple y molesta: llenar el tanque vuelve a costar más. ¿Creés que la suba del impuesto a los combustibles se va a trasladar rápido al surtidor? Contanos abajo.
Fuentes: Perfil, Diario Río Negro e Infozona.