Interna peronista: Kicillof y Cristina tensan el PJ
La interna peronista dejó de ser una diferencia táctica y se transformó en una disputa abierta por la conducción del PJ de cara a 2027. Mientras el oficialismo festeja el Mundial y retoma su agenda, el peronismo se enreda en una pelea entre el kirchnerismo duro y el espacio que responde al gobernador bonaerense Axel Kicillof.
La interna peronista se juega en las PASO
Kicillof se mueve en la ambigüedad: dice que no quiere ser «el Alberto Fernández» de Cristina Fernández de Kirchner, pero no rompió ni armó un aparato propio. Su apuesta es defender las PASO como el único mecanismo válido para dirimir la interna, convencido de que llegará con tiempo más cerca de la elección.
Sus aliados están persuadidos de que ningún candidato propuesto por el kirchnerismo —ni Wado de Pedro ni Sergio Massa— le ganaría una primaria al gobernador. La única que podría hacerlo, admiten, es la propia CFK, inhabilitada para competir por la condena en la causa Vialidad.
La advertencia de Cristina
Desde el kirchnerismo, Cristina lanzó una señal filosa: «si se parte en tres, se parte en cuatro». Su lectura es que un peronismo dividido, con Kicillof por un lado y el cristinismo por el otro, abriría un escenario de candidaturas dispersas en 2027. En paralelo, una intendenta bonaerense convocó a Kicillof y a Máximo Kirchner a un mismo acto, un gesto que sacude la sucesión en la provincia.
El trasfondo es el mapa de lealtades del PJ en el Congreso, cada vez más fragmentado. ¿Le conviene al peronismo dirimir la interna en las urnas o negociar una lista de unidad?