Plan sin platita: la apuesta del Gobierno para reactivar
El Gobierno encaró un plan sin platita para reactivar la economía: sin emisión monetaria ni expansión del gasto público, la apuesta pasa por una inflación en baja, tasas estables y más crédito. La estrategia se apoya en herramientas como el programa de créditos hipotecarios de $2 billones con fondos del FGS de la ANSES, pero deja poco margen para movilizar a los sectores rezagados.
Qué promete el plan sin platita
La idea oficial es que la actividad se recupere de la mano del financiamiento privado y no de un impulso fiscal. El dato de actividad de junio mostró un rebote tras dos caídas mensuales, aunque no alcanzó para cambiar la lectura de un segundo trimestre débil. Frenar la caída del empleo formal y mejorar de a poco los ingresos serán los termómetros que midan el éxito de la movida en los próximos meses.
El contexto internacional aprieta
El escenario externo no ayuda. El riesgo país se mantuvo en torno a los 509 puntos básicos, el dólar mayorista cerró en $1.510 y las reservas brutas se ubicaron cerca de los USD 50.776 millones. La tasa de los bonos de Estados Unidos a diez años, en 4,70%, y el petróleo Brent por encima de los USD 90 le ponen un piso alto al costo del crédito y complican la baja de la inflación. Todos los ojos están puestos en la licitación de deuda en pesos y en las señales que deje la Reserva Federal desde Jackson Hole.
¿Pensás que se puede reactivar la economía sin poner plata sobre la mesa? Dejanos tu mirada.