Robó un colectivo, siguió el recorrido y subió pasajeros
La historia parece un guion, pero pasó de verdad en el Oeste del conurbano: un hombre robó un colectivo de la línea 216, se puso al volante y, en lugar de escapar, siguió el recorrido habitual como si fuera un chofer más. Levantó pasajeros en las paradas, respetó la traza durante varios kilómetros y recién terminó su insólito viaje cuando chocó. Fue detenido en Morón, tras una travesía que dejó a más de uno sin entender qué estaba pasando.
Robó un colectivo para cumplir un sueño
Según trascendió, el detenido justificó su acción con una frase tan desconcertante como el episodio: dijo que «quería cumplir su sueño» de manejar un colectivo. No hubo, en principio, un plan de robo tradicional ni intención de quedarse con el vehículo para venderlo: el hombre condujo la unidad respetando el recorrido de la 216, lo que convirtió el hecho en una rareza policial más que en un asalto convencional.
Cómo terminó el insólito viaje
La aventura se cortó cuando el improvisado conductor perdió el control y protagonizó un choque. La intervención policial permitió detenerlo en jurisdicción de Morón, sin que se reportaran heridos de gravedad entre quienes se habían subido creyendo que se trataba de un servicio normal.
Más allá de lo pintoresco, el caso deja preguntas serias sobre la seguridad en el transporte público: cuán fácil resulta apoderarse de una unidad en servicio y qué controles hay sobre quién termina manejando un colectivo lleno de pasajeros. Entre la anécdota viral y la falla de seguridad, el episodio abre debate. ¿Te parece una picardía inofensiva o una imprudencia peligrosa? Dejanos tu mirada en los comentarios.
Fuente: Página 12