Tulio Crespi: murió una leyenda del automovilismo
Tulio Crespi murió a los 88 años y el mundo de los fierros quedó de luto. Constructor, diseñador y piloto, con más de seis décadas de trayectoria, llevó sus creaciones desde un taller porteño hasta una fábrica en Balcarce y dejó modelos que quedaron grabados en la historia del automovilismo argentino, como el Tulia 1 y el Petiso-Torino.
Tulio Crespi, un artesano del fierro
Su historia empezó en 1961, cuando instaló su primer taller en Palermo Viejo. Dos años después construyó el Tulia 1, un monoposto con el que debutó como piloto en 1963 y ganó en su primera salida. El Petiso-Torino nació de reconstruir un Torino destruido en un accidente de Nasif Estéfano: Crespi lo hizo más bajo y corto, y se transformó en una de sus creaciones más recordadas.
Por recomendación de Juan Manuel Fangio, en los años 80 trasladó su actividad a Balcarce, donde levantó una fábrica que para 2024 contabilizaba más de 2.000 autos construidos. Su último gran proyecto fue la construcción de 22 prototipos de Fórmula 1 para la serie «Senna». Entre los mensajes de despedida se destacó el de Aníbal Colapinto, padre de Franco.
La carta que dejó antes de partir
Crespi pidió que no lo recordaran por su enfermedad, sino por cómo vivió. En una carta póstuma publicada en Instagram se definió como «un laburante del fierro» y escribió: «Viví 88 años haciendo exactamente lo que amé. ¿Cuánta gente puede decir eso?». Y cerró con una arenga a los más chicos: «Sigan armando autos en talleres chiquitos pensando que pueden ganarle a los grandes, porque yo pude y lo hice».
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Fuentes: Infobae — Murió Tulio Crespi, leyenda del automovilismo argentino