Consumo masivo: séptima caída y bolsillo golpeado
El consumo masivo volvió a encender la alarma: acumuló su séptima caída interanual consecutiva y sigue sin recuperarse pese a la desaceleración de la inflación. Es la contracara del relato macro: la estabilidad de precios que muestra el Gobierno todavía no se traduce en más compras dentro de los hogares.
Consumo masivo: los números que golpean el bolsillo
En el último registro, las ventas en supermercados retrocedieron un 2,8% y en los mayoristas, un 2%. Durante el primer semestre, las ventas de los súper quedaron por debajo de su promedio histórico en 22 de los 24 distritos del país, una señal del alcance federal de la pérdida de poder adquisitivo. El acumulado del año se mueve en torno a una baja del 3%.
El único canal que crece a contramano es el comercio electrónico, con una suba cercana al 28% en la facturación del primer semestre. Es el reflejo de un consumidor que se volvió táctico: compra mejor, busca ofertas y no necesariamente lleva más productos al changuito.
La macro mejora, el bolsillo no lo siente
El dato que resume el humor social es contundente: cerca del 73% de los argentinos asegura no percibir estabilidad en los precios, aun cuando los índices oficiales muestran una inflación más baja. La brecha entre la mejora de los indicadores y la experiencia cotidiana en la góndola sigue siendo el gran desafío para sostener la recuperación. ¿Vos notás que llegás mejor o peor a fin de mes? Contanos en los comentarios.
Fuentes: Bloomberg Línea; Ámbito.