Petróleo en Malvinas: vence el ultimátum a Londres
El petróleo en Malvinas volvió al centro de la agenda del Gobierno. El plazo que la Argentina le dio al Reino Unido para frenar la explotación en las aguas que rodean las islas vence este lunes y, según trascendió, la Cancillería ya prepara un pedido de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM), con sede en Hamburgo.
Por qué el petróleo en Malvinas llega a un tribunal internacional
El reclamo apunta al proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago. Lo opera la israelí Navitas Petroleum, con el 65%, mientras que la británica Rockhopper Exploration conserva el 35% restante. Las perforaciones de desarrollo están previstas para principios de 2027 y la producción, para 2028, con una primera etapa de hasta 55.000 barriles diarios que podría escalar a 125.000.
La presentación se encuadra en el arbitraje iniciado bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). El canciller Pablo Quirno remarcó que es la primera vez que la Argentina lleva ante un tribunal internacional la explotación unilateral de hidrocarburos por parte del Reino Unido. La Consejería Legal, con el embajador Mario Oyarzábal, conduce el caso.
Qué puede resolver el Tribunal del Mar
El TIDM está integrado por 21 jueces y solo puede expedirse sobre cuestiones del Derecho del Mar, no sobre soberanía. Un dato no menor: la argentina Frida María Armas Pfirter es miembro y, desde octubre, vicepresidenta del tribunal. Si el organismo concede las medidas provisionales, serían de cumplimiento obligatorio para los Estados involucrados. Rockhopper, en cambio, sostiene que opera con licencias válidas y calificó el planteo argentino de «ilegítimo».
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